Nací en 1984 en Mancha Real (Jaén) Mi infancia transcurrió feliz entre fértiles campos de aceituna. A los 7 años quería ser Marie Curie, a los 8, Salvador Dalí; a los 9 Bécquer. Contrariado por esta importante decisión, llegué a la adolescencia deseando ser nada menos que yo mismo. Esta época me permitió condensar cada experiencia amorosa en poemas y relatos. La vida era breve intersección de bicicletas estropeadas.
Como adoraba el arte marché a Madrid para estudiar ingeniería superior de telecomunicaciones y gracias al dominio de circuitos y funciones de varias variables descubrí la pintura y el modo en que mis manos eran capaces de convertirla en algo sobrada y específicamente inútil, pero bello.
Profesor de matemáticas, física, química, dibujo técnico, economía, álgebra, cálculo e inglés, compagino a Faulkner con Nabokov, a Claudio Rodríguez con Rimbaud, a Freddy Mercury con Nina Simone y a Yann Tiersen con Bach.
He ganado unos cuantos premios de poesía lo que me ha permitido dar mensualmente recitales en bibliotecas públicas de la capital. El siguiente paso es una exposición de pintura al aceite de oliva en Bilbao.
Salvaré al arte moderno de la desidia y la tortura, que no es poco. El tiempo lo dirá.